Palabra Pastoral en Español – Diciembre 2014

Dean with GuitarLuego, abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. (Mateo 2.11b RV 1995)

Yo creo que tenía 11 o 12 años de edad. En la mañana de Navidad, abrí un paquete pequeño que tenía una nota. La nota tenía instrucciones para que fuera a una gaveta de la cocina. Ahí encontré otra nota que me indicó donde encontrar la otra. Después de toda esta distracción, terminé en el closet del cuarto de mis padres. Y ahí estaba, era mi primera guitarra.

Tres años después, comencé a aprender a tocar, pero para practicar las lecciones, había usado la guitarra de mi papá. Ahora yo tenía mi propia guitarra.

Guardé esa guitarra durante mi adolescencia, tocaba y cantaba en los actividades de la juventud. Acompañaba mi papá en sus viajes donde tenía asignado discursos para los Gedeones, y a menudo tocaba y cantaba para los hermanos de esas iglesias.

Esa guitarra fue conmigo a la Universidad de Kentucky. Toqué esa guitarra por más de diez años hasta que me la robaron. Dondequiera que iba, esa guitarra me ayudó a hacer amigos. El regalo que me habían dado se volvió un regalo que podía compartir con otros.

Con el nacimiento de Jesús, recibimos el regalo de Emanuel, Dios con nosotros. En el pesebre, podemos ver por nosotros mismos el amor incondicional de Dios. En un bebé envuelto en pañales, conocemos que la gracia de Dios, nos es dada de gratis.

Esos regalos de Dios son esos regalos que compartimos. Hemos recibido de gracia, así que por gracia compartimos. Hemos recibido misericordia, así que podemos ofrecer misericordia. Conocemos el amor de Dios, que nos convoca a amar.

Mientras celebramos el nacimiento de Cristo, ¿qué regalos podemos traer? ¿Cómo compartiremos el regalo de gracia que Dios nos dio?

Deseándoles una Feliz Navidad y Feliz Día de Reyes,

Dean

Share

Comments are closed.